EL TIEMPO
Definición: El tiempo es la magnitud física con la que medimos la duración o separación de acontecimientos sujetos a cambio, de los sistemas sujetos a observación, esto es, el período que transcurre entre el estado del sistema cuando éste aparentaba un estado
HISTORIA (San Agustin): Hace más de mil seiscientos años que San Agustín, con agudeza notable, expresase: «Pero, ¿qué es el tiempo? ¿Quién podrá fácil y brevemente explicarlo? ¿Quién puede formar idea clara del tiempo para explicarlo después con palabras? Por otra parte, ¿qué cosa más familiar y manida en nuestras conversaciones que el tiempo? Entendemos muy bien lo que significa esta palabra cuan­do la empleamos nosotros y también cuando la oímos pronunciar a otros. ¿Qué es, pues, el tiempo? Sé muy bien lo que es, si no se me pregunta. Pero cuando quiero explicárselo al que me lo pregunta, no lo sé.» Saber «qué es» el tiempo cuando nadie nos lo pregunta, y dejar de conocerlo en el momento mismo de comenzar a explicarlo constituye, a primera vista, un hecho de naturaleza sorprendente. No obstante, su carácter inesperado se disipa a medida que tomamos conciencia clara de la multitud de paradojas que nos asaltan debido al uso inevitable del lenguaje, pues éste se configura por medio de palabras, conceptos y estruc­turas que por su pro­pia naturaleza verbal ya pertenecen al dominio del tiempo. Puesto que he­mos sido nosotros quie­nes así lo hemos elaborado con el fin de comunicarnos con, y entre, nosotros mismos, quizá quepa suponer que su temporalidad inherente constituya el reflejo de una relación esencial y reveladora entre el tiempo y el individuo quien, desde la posición ya tem­poral de su propio marco vivencial, reflexiona, conversa y escribe acerca de él.

Platón: Para Platón el tiempo es una imagen móvil de la eternidad, imita la eternidad y se desarrolla en círculo (concepción cíclica del tiempo) según el número. Considera que el tiempo nace con el cielo, y el movimiento de los astros mide el tiempo. Así, lo que es, es una participación en el Ser según el tiempo; Platón también dice que "el tiempo es el rostro humano de la eternidad". Es decir , nuestra mente sólo percibe la duración y por lo tanto "traduce" la categoría de lo eterno en "temporal". Para percibir lo Eterno hay que trascender el tiempo.

Aristóteles: Para abordar la cuestión del tiempo, su naturaleza y estructura, Aristóteles lo vincula al movimiento, pero lo separa de éste, ya que un movimiento puede ser rápido o lento, mientras que esto no tiene sentido decirlo del tiempo, ya que la rapidez o lentitud lo son respecto de él. El tiempo, dice, es algo que pertenece al movimiento, es el número del movimiento según lo anterior-posterior.
El tiempo no es, pues, un movimiento, pero no existiría sin él, ya que solamente existe cuando el movimiento comporta un número. Ahora bien, el problema es si existiría el tiempo sin el alma ya que, si no existe nada que verifique la operación de numerar, nada habría susceptible de ser numerado y, por tanto, tampoco habría número ni tiempo. De esta manera, no puede haber tiempo sin el alma.
Kant: El tiempo es una representación necesaria que está en la base de todas nuestras intuiciones. Si le niega el carácter de cosa, con lo que se opone a cierta interpretación del pensamiento de Newton, también le niega el carácter de relación, ya que, en este caso, sería un concepto intelectual (con lo que se opone a Leibniz). Pero, a similitud de Newton, aparece como un marco vacío, y a semejanza de Leibniz, considera que el tiempo no posee realidad extramental como cosa en sí. Adoptando la terminología kantiana, el tiempo es una intuición pura o una forma a priori, trascendental de la sensibilidad, y constituye (junto con el espacio) la forma de toda percepción posible desde el punto de vista de la sensibilidad, así como la base intuitiva de las categorías. Es trascendentalmente ideal y empíricamente real, como condición de objetividad.
Hegel: Si bien el idealismo no trata temáticamente la cuestión del tiempo podemos pensar que, en la medida que intenta una superación de la escisión entre sujeto y objeto, entre yo y naturaleza (llegando así, en palabras de Hegel, al Espíritu, a lo Absoluto, a un Yo que sería aconceptual), también desaparece la cuestión del tiempo como marco formal dado previamente a los acontecimientos o como devenir mismo, quedando eliminada, de este modo, la cuestión en la pura aconceptualidad del Yo. De hecho, para Hegel el tiempo es el devenir intuido, el principio mismo del Yo=Yo; es la pura autoconciencia (ver texto ). El análisis hegeliano se vincula al aristotélico y destaca la inseparabilidad del espacio y el tiempo (ver texto ), pero, en el conjunto de su concepción, el tiempo aparece solamente como el despliegue de la Idea, en sí misma intemporal, de forma que la temporalidad es solamente la epifanía de la Idea o del Espíritu.
SINTESIS: Como síntesis de este trabajo podemos decir que este concepto varia mucho según la época y el autor pero en general se puede decir que el tiempo para algunos es la imagen móvil de la eternidad, también se dice que es una representación que esta en la base de nuestras intuiciones o el devenir intuido pero para mi el tiempo es un concepto que surge de la imaginación y que podems manejar a nuestro gusto, por esto las personas han sido capaces de inventarse el reloj y los instrumentos para medir el tiempo, el tiempo siempre y cuando sea bien utilizado y con conciencia puede variar dependiendo de lo que el alma de la persona lo desea, sin tener problemas mayores ya que el tiempo en mi opinión personal lo maneja la persona a su manera. No se puede hablar si no existe el alma y la razón.

Fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/Filosof%C3%ADa_del_espacio_y_el_tiempo
http://es.wikipedia.org/wiki/Tiempo
http://forteza.hst.ucm.es/profes/juanfran/crono/filosofia_tiempo.htm
http://www.pensament.com/tiempokantidealismo.htm



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